Archive for 22 mayo 2013

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Educación que hace la diferencia

mayo 22, 2013

Los valores de cada persona definen, en parte, lo que es y lo que quiere ser. Por ejemplo, alguien que disfruta y gusta de ayudar a los demás, como a los niños y los ancianos, puede desarrollarse en un trabajo en el que tenga la oportunidad de cuidar de ellos.

Para comenzar, la psicóloga Alejandra Rivera dice que es importante una aclaración: “Es conveniente delimitar el concepto de ‘valores’ porque generalmente tienden a confundirse con la ‘moral’. Ambos conceptos, valores y moral, si bien subsisten uno en el otro, tienen una cierta diferencia, por ejemplo: la moral son creencias que enseñan a decidir cuál es ‘el bien’ o ‘el mal’, pero es dado a través de un agente externo a la persona, este agente es la sociedad. Los valores son íntimas convicciones que la persona adquiere conforme el paso de su vida, es decir, los valores ‘vienen de adentro’ como creencias fundamentales de cada persona, en forma de los llamados ‘principios’ que cada uno tiene”.

Estos valores se adquieren desde niños y hay formas de saber si un pequeño los está practicando, como cuando en el colegio uno de sus compañeros se cae frente a los demás, si hay algunos que en lugar de burlarse de él le ayuden a ponerse de pie, ellos practican el respeto y la solidaridad.

Estos pequeños detalles pueden parecer insignificantes, pero marcan la diferencia y muestran si hay educación en valores o no. En alguna ocasión quizá haya escuchado que se dice “la educación en valores se está perdiendo”. Talvez esté de acuerdo o no con esta aseveración, pero para Rivera es complicado saberlo con exactitud.

“Es difícil determinar con certeza si se está perdiendo la educación que tenga valores, porque se trata de íntimas convicciones, propias de cada individuo, y por tanto, es difícilmente medible, pero sí podemos ver rasgos conductuales que nos pudieran sugerir alguna respuesta”, dijo.

Compromiso y ejemplo

Papá y mamá, como unos de los principales gestores de educación en sus hijos, tienen la responsabilidad compartida con las instituciones educativas de fomentar los diferentes valores en los niños. Entre estos: honradez, solidaridad, disciplina, responsabilidad, tolerancia, humildad y respeto.

Para la especialista, la instrucción y el ejemplo son las formas con las que un padre le enseña valores a sus hijos.
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10 Maneras de vivir la generosidad en el hogar

mayo 14, 2013

Por. www.LaFamilia.info

Es notorio como algunos niños y jóvenes les cuesta vivir el valor de la generosidad, en ello mucho tiene que ver la educación inicial de los pequeños. Son generaciones que están siendo educadas que parece olvidan que hay todo un entorno que le rodea. Es la generosidad un valor a reforzar en la formación de las nuevas generaciones.

Ser generosos es darse a los demás de forma desinteresada; es brindar lo que el otro necesita, no lo que nos sobra, y debe darse en el momento oportuno, lo que puede significar esfuerzo y hasta sacrificio. La generosidad brinda paz, alegría y nutre el espíritu, tanto propio como el de los otros.

El autor Francisco Gras en uno de sus artículos, habla sobre esta virtud humana y el papel de los padres en esta importante misión: “Los padres deben motivar a los hijos hacia la generosidad, explicándoles situaciones donde podrían ellos mismos ejercer voluntariamente, la generosidad con su dinero, tiempo, juguetes, ropa, libros, posibilidades de perdón, ayuda, cariño, buenos tratos, etc. Encauzándoles para que actúen con su iniciativa personal, en ayudar a los demás.”

Pero poco o nada servirá la cátedra si los hijos no ven ejemplos reales en su hogar. Por eso como primera instancia, como padres debemos demostrar la vivencia de valores, para luego poder transmitirla a los hijos. Estas son 10 maneras de promover esta virtud en casa:

1. Hacer constantemente una revisión de las cosas de cada miembro de la familia para ver qué puede dar a los demás, compartiendo lo que le sirve y le gusta, no únicamente lo que le sobra. Acostumbrarse a tener solamente lo necesario.

2. Reconocer y animar a los miembros de la familia a que tengan un acto de servicio o generosidad, fomentando acciones de servicio voluntarias, sin que nadie lo tenga que pedir. Evitar a toda costa burlas o bromas que inhiban esta actitud.

3. Practicar la moderación y la sencillez, hay que educar en el ser y no en el tener.

4. Dar prioridad a las necesidades de los otros. Vivir la generosidad significa renunciar a nuestros deseos, gustos y caprichos para darle prioridad a otras personas.

5. Ser hospitalarios. Recibir con gusto y alegría a los amigos y visitantes atendiéndoles y haciendo que se sientan bien.

6. Velar por las necesidades de los que están cerca: personal de servicio, amigos, vecinos, familiares, compañeros, etc.

7. Dar siempre lo mejor de cada uno. Sonreír, ser amables, practicar las buenas maneras.

8. Escuchar y enseñar a los hijos a escuchar, ya que esto es dar nuestro tiempo, atención y dedicación a quien quiere compartir con nosotros.

9. Agradecer en familia todos los dones que se han recibido de manera gratuita. Valorarlos y atender a los que no tienen tanto como nosotros. Evitar a toda costa quejarnos por lo que no tenemos.

10. Nadie es el centro, todos somos importantes. Se maleduca convirtiendo a los hijos en el centro de atención, permitiendo que hagan todo lo que quieran y tomando decisiones que deberían estar a cargo de los padres. Esta es una actitud que motiva a las personas a volverse egoístas.
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