Archive for 25 febrero 2014

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3 propuestas para aprender a emprender jugando

febrero 25, 2014

Al encontrarnos en un histórico proceso de cambio, hoy más que nunca es vital que los más jóvenes reflexionen sobre la realidad en la que viven y las consecuencias que cada acción tiene de forma global, para poder imaginar realidades mejores y participar en su realización. Por ello, en Tiching estamos dedicando esta semana al emprendimiento y la formación de estudiantes resolutivos y con capacidad de iniciativa. ¿Nos acompañas?

Recursos competencia emprendedora | Tiching

En este artículo queremos compartir contigo tres interesantes propuestas que consideramos que pueden ser muy útiles para introducir el tema del emprendimiento en clase y comenzar a trabajarlo. Por sus características y complejidad, están pensados para jóvenes a partir de los 12 años, pero pueden convertirse en una interesante fuente de inspiración para elaborar tu propio material para un alumnado algo más joven.

Kit jóvenes emprendedores de Educaixa

Una propuesta perteneciente al proyecto Jóvenes Emprendedores, de Educaixa, que permite acercar a todas las escuelas el concepto de emprendimiento. Con la ayuda del kit, los alumnos serán capaces de detectar nuevas oportunidades y llevar a cabo proyectos ideados por ellos mismos, con el objetivo de aprender qué significa ser emprendedor y qué proceso seguir para conseguirlo.

Las escuelas interesadas, pueden solicitar el kit de forma gratuita. Además contarán, si así lo desean, con la colaboración de asesores voluntarios (profesionales de diferentes ámbitos) que enriquecerán la experiencia y acompañarán a los alumnos a lo largo del proceso.

‘Emprendedor’: un original juego de mesa

Héctor Colombo, licenciado en Economía y Profesor de la Universidad de San Pablo en Tucumán, ha creado ese juego que tiene como protagonista a José Emprendedor, que te explicará sus reglas y te aconsejará  en todo lo necesario para emprender un negocio. El proyecto incluye un módulo de capacitación para ser utilizado por los docentes en centros educativos.

Music Hero: ¡Crea tu propio grupo de música!

Con Music hero, emprende tu reto (disponible en Facebook), la Fundación Andalucía Emprende busca fomentar el conocimiento y el desarrollo de las habilidades emprendedoras. Se trata de unjuego multiusuario de simulación estratégica, que incorpora un ecualizador donde se puede ver qué habilidades se están poniendo en práctica y a qué intensidad. Mediante una simulación ficticia, en la que los jugadores crean y desarrollan un grupo de música, se trabaja de forma lúdica con el proceso de creación y desarrollo de una iniciativa empresarial.

¿Qué te han parecido estos recursos? ¡Anímate a utilizarlos y a adentrarte en el apasionante mundo del emprendimiento!

Por: Tiching

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El compañerísmo, un valor importante

febrero 14, 2014

El Compañerismo: Se utiliza el término compañerismo para designar a un tipo de relación o vínculo que se establece entre compañeros y que tiene como características principales las actitudes de bondad, respeto y confianza entre los miembros que son parte de ella. El compañerismo es especialmente característico de cierto tipo de vínculos como por ejemplo las relaciones fraternales, las relaciones de camaradas laborales, los compañeros escolares, etc.

Para entender mejor el término compañerismo es necesario definir lo que es un compañero. En este sentido podemos alegar que un compañero es aquella persona con la que uno comparte determinadas situaciones, vivencias y sentimientos en uno o varios momentos de su vida. A lo largo de la historia de cada individuo pueden aparecer numerosos compañeros que están en determinados lugares o espacios y con los cuales se establecen diferentes tipos de compañerismo.

El compañerismo es un fenómeno tan importante para la vida comunitaria que es posible encontrarlo no sólo en los seres humanos si no también en muchas especies animales que viven en manada y que se necesitan entre sí para poder subsistir mejor en determinados medios.

Para que existan los lazos de compañerismo, es necesario que aquellos seres que lo reproducen tengan como objetivo primordial la defensa y el mantenimiento del bienestar de sus pares, de sus compañeros. Si bien hay muchas relaciones en las que un individuo puede estar interesado en el bienestar de otro, no siempre esto implica compañerismo ya que este último implica además una total y completa entrega, además de una actitud desinteresada, constante y profundamente solidaria. El compañerismo es aquello que une a personas que no pueden tener ningún vínculo sanguíneo pero que comparten tan profundamente algunas formas de pensar o sentir que pasan a considerarse directamente ‘hermanos del alma’.

El compañerismo es uno de los valores que la sociedad actual ha perdido en gran parte en comparación con otras épocas anteriores. Esto se debe especialmente a que hoy en día estamos inmersos en una sociedad en la cual los valores individualistas, materiales y altamente egocéntricos son considerados como representación del triunfo y del poder.

El compañerismo en sí, engloba otra faceta de vínculos entre individuos que trabajan y/o componen una serie de colectivos: Instituciones, Cofradías, Peñas, Asociaciones etc…y en las que existe armonía y buena correspondencia entre ellos y que siguen o corren las mismas vicisitudes; algunos componentes de algún colectivo solían decir ” ..Los amigos los elijo yo y los compañeros la lista de miembros…”

Nos gusta la gente que se parece a nosotros mismos, que comparte nuestras aficiones, actitudes y valores.

También nos podemos sentir atraídos por personas que son distintas y que pueden darnos una perspectiva diferente y más fresca; aún así, para que la relación dure los amigos “opuestos” deben tener algo en común, y quizás encuentren ese nexo de unión en algún tipo de actividad, trabajo o , porqué no, en el sentido del humor.

Los amigos pueden ayudar a llenar necesidades de autoestima, (grado de aceptación de nosotros mismos) determinando la calidad de las relaciones amistosas, valorándose la lealtad y la confianza; pero, sobre todo, se tiene que afirmar que en la amistad no se busca la “utilidad”, sino que a ella se va más para dar que para recibir, aunque nada perfeccione tanto a un ser como dar a otro lo mejor de sí mismo. Todo el mundo quiere que una amistad dé calor y afecto, siendo importante el compartir bromas, diversiones, etc.

Por: Gabito Grupos

TIC, Educación integral, Globalización

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10 consejos para el Día de Internet segura

febrero 11, 2014

Hoy es un buen día para reflexionar sobre cómo ha cambiado la comunicación en las últimas décadas. Internet ha cambiado nuestra forma de relacionarnos, de informarnos y, en definitiva, de entender la realidad. Hemos aprendido palabras, acortado distancias, creado herramientas, desarrollado habilidades, modificado conceptos e ideas…¡todo un mundo nuevo!

Pero todavía es muy pronto para pronosticar los efectos y los cambios sociales que todo ello va a provocar. Es comprensible entonces el miedo de muchos padres y madres ante un medio que aún no conocemos en su totalidad, y cuyas consecuencias nos resultan impredecibles por el momento.

Dia Internet seguro | Tiching

Sin embargo, vivir de espaldas a la realidad es imposible. Y la atracción de niños y adolescentes por la tecnología, innegable. Saben manejar ordenadores y móviles de forma casi innata, pero aún deben aprender a usarlos de manera responsable; una tarea en manos de padres, madres y docentes. Veamos un ejemplo del blog de CEAC de lo sencillo que puede llegar a ser que accedan a nuestra información privada.

¿No sabes bien cómo manejar la situación? En Tiching te proponemos métodos para enseñar a utilizar Internet de forma segura y potenciar sus ventajas, que son muchas. El objetivo es minimizar los riesgos explicándolos y haciéndoles conscientes de ellos, siempre intentando ir más allá del control y la prohibición injustificada.

10 consejos para navegar por la red de forma segura

Debemos comenzar por recordar a menudo que sus acciones en Internet también tienen consecuencias,  algo que siempre deben tener en cuenta. Después, para hacerlo más fácil, podemos resumir las indicaciones más importantes en 10 consejos:

  1. No dar datos personales, ni tuyos ni de ningún familiar o amigo. Compartir solo las fotos o vídeos que no te moleste que sean vistos por otras personas, y nunca etiquetar a nadie sin su permiso.
  2. Mantener tus contraseñas en secreto. Es importante utilizar una combinación segura y cambiarla de vez en cuando.
  3. Rechazar spam y ficheros inesperados. Además, pasar de ofertas y regalos misteriosos. No hacer caso de chollos y propuestas extrañas, primero habla y consúltalo con tu familia.
  4. Utilizar más de una dirección de e-mail. De esta forma, podrás tener una dirección personal y otra para registros en webs, concursos..
  5. Alguien desconocido no es un amigo/a. Por mucho tiempo que llevéis hablando, no te fíes de la gente que conoces por Internet, muchas veces no son quiénes dicen ser. Tampoco te cites por primera vez con alguien a solas, ve acompañado siempre por un adulto.
  6. No dar con facilidad tu e-mail. Tampoco facilitar direcciones de amistades o familia sin su permiso.
  7. En las redes sociales, acepta solo peticiones de amistad de gente que conozcas. Ya sabes que en la calle no debes hablar con extraños, ¿por qué iba a ser diferente en Internet?
  8. Evitar las páginas en que te pidan dinero y las que tengan contenido violento, obsceno o discriminatorio.
  9. Utiliza un buen antivirus y cortafuegos. Te evitará futuros disgustos.
  10. Si te molestan, pide ayuda. Si eres objeto de lenguaje grosero, envíos desagradables o cualquier tipo de acoso que te incomode; compártelo con un adulto. Confía en tu padre y tu madre y, si alguien te dice lo contrario, no te fíes.

Puede ser útil, por ejemplo, escribir o imprimir los 10 puntos en una hoja y colgarlo cerca del ordenador, para no perderlos nunca de vista. O ver juntos un vídeo didáctico sobre el uso responsable de Internet y sus posibles peligros.

Además, en la web de la iniciativa de Pantallas Amigas, encontraréis más información y enlaces con el objetivo de fomentar una ciudadanía digital responsable en la infancia y adolescencia. En ella facilitan un interesante manual de recursos educativos;  que incluye libros, juegos, guías prácticas…

Por. TICHING

García Flamenco Educación Niños

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Consejos prácticos para mejorar la disciplina de tus hijos

febrero 4, 2014

¿Cómo conseguir que tu hijo de 1 año se mantenga alejado de los enchufes? ¿Cómo actuar ante un niño de 3 años en una de sus rabietas? ¿Cómo conseguir que tu hijo adolescente respete tu autoridad? Aprende cómo enfocar el tema de la disciplina según la edad.
Independientemente de la edad que tenga tu hijo, lo más importante es que seas rígido a la hora de impartir disciplina. Si no respetas las normas fijadas ni asumes las consecuencias de lo que le has comunicado, lo más probable es que tu hijo tampoco lo haga.

Consejos para niños de 0 a 2 años

Por naturaleza, los bebés y los niños pequeños son muy curiosos. Por ello, una buena idea es eliminar de su entorno cualquier objeto potencialmente peligroso como productos de limpieza, medicamentos, el reproductor de vídeo o música, etc. Cuando tu bebé se acerque gateando o tu hijo de 2 años vaya corriendo hacia algún objeto que no es apropiado para él, claramente debes decirle: “¡No!”. Acto seguido, debes alejarlo de ese lugar o bien dirige su atención hacia otra actividad.

Para un niño de 2 años que se porta mal (tira la comida al suelo, golpea a otro niño, etc.) existe una técnica de disciplina conocida como el «tiempo fuera o pausa obligada». En primer lugar, se le debe explicar por qué su comportamiento no es el adecuado y luego hay que llevarlo durante un cierto tiempo a un lugar donde esté él solo con pocas distracciones (como el primer peldaño de las escaleras o en un rincón) para que se calme. Los tiempos superiores a dos minutos no resultan eficaces para niños tan pequeños.

En ningún caso se debe golpear ni darle una bofetada a un niño, independientemente de la edad que tenga. Además, en esta edad no son capaces de establecer una conexión entre su comportamiento y el castigo corporal, lo único que sentirían es el dolor de los golpes o cachetes.

Recuerda que los niños aprenden lo que ven en los adultos, especialmente de su entorno más cercano, así que asegúrate de darle un buen ejemplo para que él pueda utilizar tu comportamiento como modelo a seguir.

Consejos para niños de 3 a 5 años

A la edad de 3 años empiezan a entender la relación entre las acciones y sus consecuencias, por ello es importante empezar a informarles sobre cuáles son las normas de la casa. Antes de castigarles por determinados comportamientos, debemos explicarles claramente lo que se espera de ellos. Por ejemplo, si tu hijo ha decidido explotar su vena artística pintando las paredes del salón de casa, debemos decirle que eso no está bien y que el hecho de repetirlo tendrá consecuencias como tener que limpiar las paredes y quedarse sin rotuladores durante un tiempo.

A menudo es más fácil ignorar un mal comportamiento puntual o no imponer el castigo que habíamos enunciado, pero así se corre el riesgo de sentar un mal precedente. Lo mejor es transmitir cuanto antes el mensaje de que tú fijas las normas y él o ella las debe aceptar y seguir. Es importante que ambos padres decidan conjuntamente cuáles son las normas y aplicarlas coherentemente.

La disciplina no consiste solamente en castigar: a la vez que se determina que ciertos tipos de comportamiento no están permitidos y merecen un castigo, también es importante recompensar la buena conducta. Los elogios que puedes hacer sobre tu hijo tienen un efecto muy positivo en su conducta. Por ejemplo, dile: «estamos muy orgullosos de que hayas compartido tus juguetes con otros niños». Generalmente, es más eficaz elogiar al niño por su buena conducta que castigarle por el comportamiento contrario. Cuanto más específico se sea a la hora de elogiar al niño mejor, no basta con un “¡bien hecho!”.

En caso de que tu hijo siga comportándose de manera inaceptable y el mal conducta no cambia a pesar de todos tus esfuerzos, una posibilidad es elaborar una lista de registro semanal, con una columna para cada día de la semana. Cuelga la lista en un sitio visible (en la nevera, por ejemplo) y decide cuántas oportunidades le concederás para comportarse de forma inaceptable antes de imponerle un castigo, o durante cuánto tiempo deberá comportarse correctamente para recibir una recompensa.

Con esta lista, tanto tú como el niño podréis ver gráficamente cómo evoluciona su comportamiento. A medida que este sistema empiece a dar buenos resultados, no olvides recompensar al niño por aprender a comportarse bien y, sobre todo, por superar un problema de larga duración. Los premios o las consecuencias de su mal comportamiento se deben dar en el momento, ya que a largo plazo no surten mucho efecto.

Para los niños de esta edad también puede funcionar la «pausa obligada». Establece un lugar apropiado sin posibles distracciones para que al niño le sea más fácil reflexionar su comportamiento. Sólo será válido enviar los niños a su habitación cuando no tengan allí ordenadores, videojuegos, televisiones, etc. No olvides establecer un período de tiempo de reflexión que sea adecuado para tu hijo. Algunos expertos recomiendan un minuto por cada año de vida del niño, otros recomiendan alargar la pausa hasta que el niño se haya tranquilizado para que aprenda a autocontrolarse. Consulta el informe del Observatorio FAROS sobre cómo gestionar las emociones en niños.

Consejos para niños de 6 a 8 años

La «pausa obligada» y enunciar las consecuencias de la mala conducta también son técnicas disciplinarias eficaces para este grupo de edad.

De nuevo, la consistencia y la coherencia son cruciales. Cumple tu palabra a la hora de impartir disciplina o, de lo contrario, te arriesgas a perder tu autoridad. Esto no significa que no puedas permitirle cierto margen de error pero, por lo general, deberías ser consecuente con tu mensaje y cumplir tu palabra.

Asegúrate de no amenazar al niño con castigos imposibles o poco realistas como “¡Si vuelves a portarte mal nunca más verás la televisión!”, ya que si no lo cumples, tu palabra perderá valor. En cambio, si un día yendo en coche a la playa amenazas a tus hijos con que dejen de pelearse o darás media vuelta, en caso de que no cambien su conducta, deberías dar media vuelta. El día de playa perdido es mucho menos importante que la credibilidad que ganarás ante tus hijos.

Los grandes castigos pueden restarte autoridad como padre o madre. Si castigas a tu hijo con no salir de casa todas las tardes durante un mes entero, lo más probable es que el niño no se sienta motivado a portarse mejor porque puede llegar a creer que ya está todo perdido.

Consejos para niños de 9 a 12 años

A medida que los niños van madurando y reclaman más independencia y responsabilidad, enseñarles a asumir las consecuencias de su comportamiento constituye un método disciplinario eficaz y apropiado.

Por ejemplo, si tu hijo de once años se va a dormir sin haber hecho los deberes, ¿deberías obligarle a acabarlos antes de ir a dormir o ayudarle a acabarlos? Ninguna de las dos opciones. Estarías desperdiciando una valiosa oportunidad para enseñarle algo sobre la vida. Si no acaba los deberes, tendrá que ir a la escuela al día siguiente sin haberlos hecho y cargar con las consecuencias de sacar una mala nota.

Es natural que quieras evitar que tu hijo se equivoque pero, a largo plazo, le harás un favor si dejas que cometa sus propios errores de vez en cuando. Así, tu hijo comprobará lo que conlleva un comportamiento inapropiado y probablemente no volverá a cometer los mismos errores. No obstante, si tu hijo no parece aprender de las consecuencias naturales, entonces deberías establecer tus propias consecuencias para ayudarle a modificar su comportamiento.

Consejos para adolescentes a partir de los 13 años

A estas alturas, ya has sentado las bases de la disciplina. Tu hijo sabe lo que se espera de él y sabe que tú cumplirás tu palabra en lo que se refiere a las consecuencias de la mala conducta. No obstante, es importante no bajar la guardia ya que la disciplina es tan importante para un adolescente como para un niño pequeño. Del mismo modo que un niño de 4 años necesita que sus padres le fijen un horario para acostarse por las noches que deberá respetar a pesar de sus lloriqueos, un adolescente también necesita que le fijen límites.

Asegúrate de establecer normas sobre los deberes, las visitas de los amigos, la hora para volver a casa por las noches y de las citas, y habla sobre ello con tu hijo con suficiente antelación para que no haya malentendidos. Aunque probablemente tu hijo protestará de vez en cuando, también se dará cuenta de que eres tú quien tiene el control. Aunque te parezca mentira, los adolescentes también quieren y necesitan que les fijen límites y se les imponga cierto orden en sus vidas, aunque reclamen y necesiten mayor libertad y más responsabilidades.

También es importante permitirle al adolescente que tenga cierto grado de control sobre su vida. Esto no sólo reducirá el número de luchas por el poder, sino que también ayudará a que respete las decisiones que todavía debes tomar por él. También es importante centrase en lo positivo. Por ejemplo, retrasa la hora para volver a casa por las noches cuando tu hijo se porte bien, en vez de adelantársela como castigo por un comportamiento irresponsable.

Acerca de pegar a los niños…

Quizás no exista ninguna forma de disciplina más polémica que los castigos corporales y, en concreto, el hecho de pegar, abofetear o dar cachetes a los niños. A continuación detallamos algunas de las razones por las que DESACONSEJAMOS pegar a un niño como método disciplinario:

Al pegar a un niño, se le está enseñando que está bien pegar a alguien cuando uno está enfadado.
Al pegar a un niño, aparte de hacerle daño, se le pueden infligir lesiones corporales.
Al pegar a un niño, en vez de enseñarle a modificar su comportamiento, sólo se consigue que tenga miedo a sus padres, y lo único que le enseña es a evitar que lo vuelvan a pillar “in fraganti”.
En el caso de los niños que se portan mal para llamar la atención, una bofetada o un cachete puede “recompensarlos”, aunque no sea eso lo que pretendan sus padres al brindarles cierto tipo de atención.

García Flamenco Educación Niños