h1

El caso Mozart (Composición Literaria III Ciclo)

agosto 7, 2015

Colegio García Flamenco

Claudia Rebeca Rivera Villatoro #30

8 “C”

Composición Literaria

Composición Detectivesca o Policiaca

El caso Mozart

El Profesor, médico y experto en criminalística, Chad Mcarthy había terminado su horario de clases en el Instituto Nacional de Criminalística de Illinois, mejor conocido por sus siglas como ICNI. El profesor Mcarthy acude frecuentemente a su cafetería favorita, Joey’s coffee, después de las clases acostumbra a leer libros relacionados con casos reales de asesinatos, o como él les llama “Dolofonías”, que significa “asesinato” en griego. Mcarthy tiene una apariencia cansada, sus ojos levemente cerrados y ojeras pronunciadas, al interrogar un sospechoso da la impresión que atraviesa con sus pupilas. Mcarthy es un hombre de piel trigueña con manchas y cicatrices en todo su cuerpo, que hacen que su aspecto sea peregrino y exageradamente espeluznante, su cabello es liso y castaño oscuro, con pocas canas, su nariz es recta y su barbilla es cuadrada. Da la impresión de un hombre justiciero, que siempre ve a la dirección correcta, alguien directo, fuerte y acertado en sus decisiones.

Al profesor Mcarthy le gusta mucho Joey’s coffee porque la sala esta ordenada como un salón de música, lleno de trompetas, violines, guitarras y otros instrumentos. En la cafetería siempre se escucha música clásica, más que todo de Beethoven y Mozart, que le relaja mucho a Mcarthy.

Ése día en particular, se sentó en la silla del fondo, en la mesa de siempre, la diecinueve. En esa época del año, la cafetería nunca se llena, así que Mcarthy fue muy suertudo en encontrar ese asiento. Después ordenar su café con leche, sacó su libro favorito “Los 100 asesinos seriales más famosos de Estados Unidos”; este libro le encanta a Mcarthy, disfruta analizando cada una de las Dolofonías o mejor dicho, asesinatos que cometidos por hombres y mujeres, que para la sociedad son los demonios del planeta.

Unos minutos después un hombre de tez morena le lleva su café con leche que Mcarthy disfrutó, leyendo su libro. Para él, leer y el café son experiencias muy relajantes, de repente, empezó a sonar su celular y Mcarthy contestó:

-Buenas- Dijo Mcarthy con una voz grave, rasposa y con un tono muy irritado.

-Hola Chad, perdón por interrumpirte si estás haciendo algo importante, pero necesitamos tu ayuda.- Mcarthy reconoció la voz del emisor, era Alex Deep, estudiante y compañero en casos de asesinato, un chico muy joven de veinte y cuatro años. Con una mente muy creativa y abierta, proponiendo excelentes hipótesis para casos difíciles, si su cerebro estuviera en venta, Mcarthy asegura que costaría más de novecientos mil millones de dólares, a la vista de Mcarthy Alex es un humano muy brillante.

-¿Cuál sería esa ayuda?- Preguntó Mcarthy

-Me temo que tenemos una nueva Dolofonía, ¿Recuerdas del Caso Mozart del 96?-

Mcarthy recordó esos tiempos, El Caso Mozart fue más difícil de resolver, una “tragedia americana” para los ojos de todo Estados Unidos.

-Sí, Sí, lo recuerdo- Respondió el profesor.

-Pues…malas noticias, el asesino regresó

Mcarthy suspiró, y pensó que nunca tendría un descanso. –Novato, tú sabes que hay miles de detectives en este caso, que alguien más te ayude.

-¡Chad! Vamos, ayúdame, necesito a alguien que conozca profundamente el caso, ¡y ese eres tú!

-Perdón novato…pero en verdad necesito descansar.- Mcarthy colgó y volvió a tomar un sorbo de su café.

-… ¿En verdad no va a ayudar?- Una voz tranquila pero escalofriante llegó a los oídos de Mcarthy, quien bajo su taza y dirigió su mirada hacia la mesa veinte justo tras de él, encontrando a Ted Hansen, quien le dijo. –Creo que tu novato necesita un poco de ayuda…

A Mcarthy siempre le irritaba su presencia, sus ojos penetrantes, su boca descontrolada que le irritaba tanto y más cuando estaba en su receso.

Mcarthy gruño por los comentarios de Hansen balbuceando una palabra muy poco elegante como para escribirla. – ¡Ahora tú!…Dios mío, que alguien me ayude.- Expresó el profesor con molestia.

-¿Qué usted no era ateo?- Preguntó irónicamente Ted.

-Sin comentarios, no quiero empezar una discusión creacionista.- Cortó Mcarthy

Ted se rió al oír eso, aunque Mcarthy le parecía un hombre serio, disfrutaba molestarlo y sacándole algo de humor. –Puede agradecerme por no preguntarle más. –Dijo Hansen quien se levantó, se movió de mesa y se puso a la izquierda de Mcarthy. –Como sea, pienso que sería una gran revancha, yo me meto al caso, por si necesita ayuda y usted lo resuelve. Todo como un Sherlock Holmes.

-No juegues conmigo Hansen, que tu serías más un Watson que un Sherlock Holmes.- enfatizó Mcarthy pronunciando el nombre del famoso detective ficticio con un acento muy británico.

-No, no estoy jugando pienso que es una buena idea para alguien como usted resolver este caso que ha estado en su mente por años, y yo puedo ayudarle.- Respondió Ted.

-No ha estado en mi mente por años, me acabo de recordar del caso.- Mintió Mcarthy.

-Usted no es bueno mintiendo.- Refutó Ted

Mientras que Mcarthy gruño otra vez hacia el comentario y miró a los ojos de Hansen. Mcarthy se levantó del asiento con sus cosas.

-Me meto al caso, pero tú me ayudarás.- Ted se sorprendió de lo fácil que fue convencer a Mcarthy quien le hizo señas para que se levantara y lo siguiera.

-Elemental, mi querido Mcarthy.- Bromeó Ted.

-Primero, cállate. Segundo, no te queda bien decir esa frase y tercero, déjame hacer una llamada para que podamos al énklima (locución griega que Mcarthy usa para referirse al sitio del crimen).- Ted tenía una cara divertida, rió ligeramente y luego se calló. Mcarthy hizo la llamada y buscaron un taxi para que los llevara hasta el sitio del crimen. Quince minutos llegaron y encontraron a Deep quien junto a los policías revisaban la escena donde había un cadáver.

-¡Chad! Que bien que viniste.- Alex Deep se acercó a Mcarthy y Hansen para saludarlos, pero Mcarthy fue muy cortante, como siempre.

-¿Cuáles son los datos?- Dijo Mcarthy acercándose al cuerpo, que era un hombre asiático, con pocas arrugas y su cara era de terror. Sus ojos estaban abiertos y su boca llena de sangre fresca, Mcarthy notó los rasguños que el hombre tenía en su camisa blanca con muchas heridas abiertas.

De repente Alex cortó el silencio, comentando.

-Él era Dalai Huan Yue, un compositor y violinista chino, de los mejores, un verdadero genio de la música clásica.- Dijo Deep, con cara de decepción y tristeza.

Ted Hansen se acercó al cuerpo, recorriendo con sus ojos a Huan Yue y al final dijo. –Este señor era alcohólico y sufría una fuerte depresión emocional, comía mucho, estaba obsesionado con las alitas de pollo que le recordaban a su madre.- La aclaración de Hansen asustó a Deep y Mcarthy.

-¿Cómo sabes que eso es cierto?- Preguntó Deep.

-Fácil -respondió Ted y a continuación dijo- sus dientes están manchados de color amarillo, los borrachos suelen manchar y desgastar sus dientes cada vez que toman, su traje tiene huele a pollo, su mano está grasosa y sus dientes hay un trozo de pollo, pienso que se mudó aquí desde hace mucho tiempo sus recuerdos son las alitas de pollo que preparaba su difunta madre.-Hansen señaló a un cuadro, donde aparecía una señora un poco mayor, que se parecía mucho a Huan Yue.

-Fue apuñalado once veces con un cuchillo de caza, seis veces en el estómago y cinco veces en sus brazos, piernas y pies.- Hansen hizo una pausa, miro la pared de madera de la habitación, donde estaba colgado un violín. –Sangre en la pared…es imposible que su sangre haya llegado a esa distancia. –Dijo tocando levemente la sangre. –Debe ser del asesino, esto es tan semejante a Estudio en Escarlata, me encanta.- Dijo Ted, quien se fijó en el violín, y lo tocó, después se agacho y tomó algo en sus manos y lo introdujo en su boca, lo que pareció muy repulsivo al resto. –El violín también tiene restos de pollo en sus cuerdas, tiene sangre en sus bordes…El asesino golpeó a Huan Yue con el violín para dejarlo inconsciente y después lo apuñaló y…- Ted se acercó a la puerta de una habitación cerca del cadáver.

-¿Quieres que abramos la puerta?- Le preguntó Deep.

-No es necesario, ya tengo lo que necesito…- Dijo Ted sonriendo hacia un espacio vació donde debía estar un violín. -¡Claro! El asesino sustituyó el violín de Huan Yue con otro, llevándose el violín de Huan Yue que seguramente valía unos veinte mil dólares. El asesinato ya se resolvió, pero el perfil del asesino no es claro, mi hipótesis es que el asesino es un hombre alto, ya que no arranco el violín de arriba de la puerta de esta habitación, a un hombre pequeño o de estatura promedio pero a él le resultó muy fácil robarlo, es moreno, tal vez con unos cuarenta años calculando su altura y viene de Latinoamérica, presumiblemente de México, Yucatán.

-¿Cómo puede usted saber todo eso?- Le preguntó un policía.

-El suelo está muy sucio, pero abajo del violín sustituyente, hay café en polvo, exportado de Yucatán. Lo probé, es uno de los mejores, deberías probarlo tú también Mcarthy, es mejor que el café con leche.- El mencionado solo negó con una cara de repulsión, lo que le dio mucha risa a Hansen.

-¿Hay tiendas de café por aquí cerca?- Preguntó Hansen con mucha curiosidad, mientras que Deep solo procesaba como alguien podría sacar conclusiones tan rápido.

-Déjeme ver…hay tres cafeterías cerca de esta casa, Delizza, Joey’s coffee y Mrs. Blaire’s.- dijo un policía recordando los tres lugares. Ted se acordó de la cafetería en donde estaba con Mcarthy, así que decidió investigar Joey’s coffee en primer lugar, Deep y los policías irían a los otras cafeterías. Cuando Mcarthy y Ted llegaron, revisaron las mesas y el estado del restaurante, Joey’s coffee estaba arreglado como un salón musical de fondo “Las bodas de Fígaro de Mozart” estaban sonando.

-Pieza de Mozart…mucha coincidencia.- Mcarthy y Ted se sentaron en una de las mesas de enfrente.

 –Dime Mcarthy, ¿Quién te sirvió tu café con leche?- preguntó suavemente Hansen, mientras que los violines se hacían más fuertes, las notas se potenciaban, Mcarthy casi respondía, pero un mesero les interrumpe y les pide la orden.

-Quiero un café.- Dijo Hansen muy serio, él ya había captado que era el mismo mesero que le sirvió el café con leche a Mcarthy unas horas atrás.

-Claro, ¿Café normal…o de que tipo…?- Pregunto el mesero, quien tenía un acento latino muy fuerte.

-¿Tiene café de Yucatán?- El mesero se sorprendió. “Las bodas de Fígaro” llegaban a su final, comenzando a sonar “Ascanio in Alba” siempre.

-Sí, Sí, tenemos de ese café-

-Tráiganos dos tazas, puedo sentir su exquisito olor…- Fingió Ted.

-Con gusto, en unos minutos sus cafés serán preparados.-

El mesero regreso a su sitio a preparar el café, sin embargo, estaba por hacer algo más…

Ted le preguntó a Mcarthy si tenía una pistola y este asintió, los dos se prepararon para atraparlo, mientras las notas la música aceleraban, las flautas revoloteaban en los oídos todos.

-Y dígame… ¿De quién es esa pieza? Es muy bonita…- Preguntó Hansen al mesero.

-…Es de Mozart…- La voz del mesero era nerviosa y sus palabras se cortaba.

Las notas de la melodía se fueron calmando, las flautas volvieron, los violines dieron su tono más intenso y rápido, como si se tratara de una persecución, a Hansen estaba emocionado, sabía que en unos segundos el mesero sacaría su pistola. El mesero disparó a Mcarthy, y Hansen lo hizo tres veces, pero los dos fallaron.

El disparo del mesero llego cerca de Hansen, pero no le dio.

-Buen tiro Mozart, pero eres mejor sirviendo café.-

Hansen corría con los acordes de la música hacia el mesero, pero éste huyó hacia una de las mesas y disparo a la espalda de Mcarthy, justo cuando los violines y el bombo se potenciaron, pero de nuevo “Mozart” falló.

Mcarthy persiguió al mesero por las mesas del fondo, mientras las flautas y violines hacían notas veloces divertidas. Ted rió al observar la escena, hasta que se unió a la persecución.

Ted disparó de nuevo tres veces alcanzando al mesero por el brazo izquierdo, a pesar del disparo,  corrió hasta la puerta del restaurante, donde Mcarthy lo bloquea y en ese momento, el profesor recibe un disparo en su estómago.

Otra vez, esas notas de éxtasis y emoción golpearon en la mente del joven Hansen, los violines se hacían cada vez más fuertes, las flautas seguían el ritmo de los bombos que acababan siendo sonidos exaltados que duraban cada dos segundos. Hansen disparó su última bala, fue a parar a la espalda del mesero, cayendo enfrente de Mcarthy quien le da una patada para que no se levante. Mcarthy deteniéndose su herida es ayudado por Hansen, quien llama a Deep. El resto de la tarde lo pasan en el Hospital, Hansen recuerda las notas de la música y encuentra su nueva obsesión, la música clásica, y disparar escuchando música clásica, algo muy peculiar pero muy relajante.

Unos meses más tarde, el profesor Mcarthy al finalizar su clase, se dirige a “Joey’s coffee” como siempre, con un libro en sus manos.

Pero antes de que el pidiera su café con leche, apareció un joven apuesto, castaño y de ojos esmeralda, con una leve barba y bigote. Su rostro un poco pálido, su nariz era muy definida y sus pómulos no tan marcados como su barbilla cuadrada, era el mismo Ted Hansen que tenía un objetivo muy extraño, matar a la ciencia. Ted se sentó en la mesa contigua a la de Mcarthy, con una sonrisa triunfadora que resultaba insoportable para el profesor.

-Creí que ya habías terminado ese libro desde un buen tiempo.- Dijo Ted empezando una conversación.

-¡Cállate y déjame leer!- Le dijo Mcarthy con un tono firme.

-Ok…-Hansen cambió su voz a un tono un poco más elegante y preguntó. -¿Pero aún vas a querer ese café de Yucatán, verdad?- Ted vió que Mcarthy en verdad tenía la capacidad de echarse una carcajada, aunque su abdomen le doliera un poco, era bueno reírse de todos modos.

———————————————————————————————————————————————————————–

Colegio García Flamenco

Estudiante: Karla Yarithza Lazo Martínez

Grado: Noveno “B”

Producción Literaria en la rama de “Cuento”

Cuento Policial

La música… La música es el corazón de la humanidad, nos enseña a ser unidos, a compartir y a disfrutar de la vida.  Sin embargo, existen personas cuyo marco de valores es totalmente opuesto al nuestro…

-¿En eso tiene mucha razón jefe, pero, porqué hace mención de tales cosas?-dijo George

-Te diré lo que sucede George, hace unos días en Washington D. C. unas “valiosas partituras” escritas por el sobrino del presidente, fueron exhibidas en la Casa Blanca. Tales partituras son consideradas como la gota de esperanza y felicidad  que todos debemos de poseer. Al presidente le encantaron tanto que su sobrino se las obsequió como un magnífico presente, sin antes, interpretarlas en piano ante la prensa.- dijo el detective Patrick Newman –Pero, las partituras fueron robadas hace menos de dos días. El presidente está desesperado.-continuó diciendo.

George- Claro detective Newman, lo leí en el periódico, la interpretación en ese bellísimo instrumento cambio a las personas, hasta que lo robaron, apareció en todos los medios de comunicación. Pero por lo que sé no han logrado avanzar en la investigación.

Newman- Por supuesto que no, por tal razón nos han llamado al equipo, confían en nosotros para resolver el caso. George tienes que llamar a Jordana y Andrew. Nos iremos a Washington.

Así, el detective Newman y su equipo llegaron a la Casa Blanca, asombrados por la escena, iniciaron inmediatamente la búsqueda de pistas, pues aquel  ágil y astuto ladrón burló la seguridad y se esfumó. Todo parecía complicarse cada vez más y más. Hasta que el audaz detective encontró una pista importante, un mensaje del ladrón, en el cuál se burlaba de la ley.

Newman- ¡George! Esto era lo que necesitaba, una nota escrita por el ladrón de las partituras. “La música es algo inservible e innecesario, más lo son ustedes, ya que sin atraparme, hacen su propio calvario. La libertad es algo que yo poseo y me hace compañía en este momento cual doncella.” Eso es todo el mensaje.

George- ¿Qué querrá decir?

Jordana- Para comenzar se burla de todos nosotros. Sin embargo, menciona la libertad. ¿Pero cómo le puede hacer compañía?

Newman- Mis queridos amigos. ¿No se han dado cuenta, cierto? Nos enfrentamos a un completo petulante y con autoestima demasiado alta. Con ínfulas de superioridad e ignorante completamente del significado de “valore morales”.

George- ¿Cómo lo sabes?

Newman- Por su forma fuerte de escribir, por el mensaje que nos da, por la arrogancia de sus palabras y porque él mismo nos da una pista de donde se encuentra… Cerca de la Dama  Libertad.

-¡Claro! Habla sobre estar acompañado de la libertad y se refiere a esta como a una ella.-dijo Jordana.

George- Pero olvidamos un detalle, existen más de una  Estatua de la Libertad, y a la de Nueva York sería imposible, se encuentra demasiado cerca.

Newman- Exacto, más no obstante, cabe mencionar que solo a una se refiere la historia como a una “doncella”. Es decir…. Francia.

Jordana- Entonces el ladrón está jugando con nosotros, ¡esto es increíble! Me impresionas querido detective. ¿Ahora qué sigue?

Newman- Ahora, necesito George, que vayas y avises a los hombres de seguridad del presidente para mayor tranquilidad de su parte, mientras tanto Jordana, comunícate con Andrew para que nos encontremos en Francia  lo más pronto posible, y yo, atraparé a este criminal…

El detective se encontraba rumbo a Paris, al llegar a Francia, Newman junto con George se dirigieron a la Estatua de la Libertad. Mientras Jordana y Andrew comenzaron con la investigación.

-Exactamente aquí nunca estará él, aunque, podemos analizarla, ¡mira George! En el soporte de la estatua se logra  ver un pequeño maletín, adentro se encuentran balas de plata, y  una foto de las partituras.-dijo Newman- Además, en la foto, primero se observa al lado de las partituras una ventana con  vista desde un edificio alto y se ve muy difícilmente en el paisaje la torre Eiffel,  quiere decir que está en un hotel ejemplar a juzgar por la altura en la que está el paisaje, se encuentra increíblemente cerca debido a la torre, lo que no logro entender son las balas de plata, ¿será alguna amenaza?- añadió.

George- Newman, cada día me sorprende más, también debemos observar que al fondo de la habitación se logra ver una pistola, pero esa no es cualquier pistola, solo existen doscientos ejemplares, las cuales poseen empresarios, la realeza y demás personas importantes, teniéndolas como trofeo.

Newman- Increíble progreso has tenido querido George, pero, no perdamos más tiempo, debemos de movernos rápidamente si queremos atraparlo cuanto antes.

Con tantas pistas encontradas: la pistola, la posible ubicación y más… El detective rápidamente recibe el apoyo de Jordana y Andrew desde el centro de investigaciones de su agencia, Newman tras toda la información recopilada, toma acción hacia el criminal.

Andrew- Escucha con atención mi querido detective, lo que han encontrado es clave para la investigación, Jordana ha localizado, tras mucho trabajo,  los dos hoteles más similares a las descripciones que dieron, uno es el hotel “Jardins” y el otro el hotel “Baldi”, el acceso a la lista de los dueños de las pistolas es muy restringida, trabajamos en eso aún.

Newman- No te preocupes Andrew, han hecho un trabajo magnífico. Muy bien George, no estás acostumbrado a trabajar a tanta velocidad, pero debemos separarnos, tu ve al Baldi y yo iré al Jardins, y con algo de suerte lo encontraremos ahí.

Ambos se apresuraron tanto como pudieron. Al estar Newman cerca del hotel recibió una llamada de Jordana, pues tras la investigación, descubrió que los dueños de las pistolas, están de entre cuarenta y cuarenta y cinco años. Tras esta valiosa información Newman llegó al hotel. Luego de obtener información sobre los registros de los huéspedes, se dio cuenta de que en cuatro habitaciones se hospedaban hombres de cuarenta a cuarenta y cinco años y además que han ingresado al hotel en las últimas veinticuatro horas. Newman preparado recorrió las habitaciones hasta que…

El detective Newman al entrar en la última habitación que le quedaba por revisar se encontró con un inusual escenario. Toda la recamara se encontraba desordenada, efectivamente era el lugar donde la foto fue tomada. Como él sospecho, el ladrón ya se había ido junto con las partituras. Sin embargo, vio la ventana abierta. Inmediatamente salió por la ventana y vio a un hombre correr a toda prisa. El detective lo persiguió por toda la ciudad. Pero todo fue inútil, pues el criminal escapó en el metro. No obstante, Newman logró ver físicamente al ladrón.

George- Newman, he investigado en este hotel e inspeccioné, sin encontrar nada valioso.

Newman-  No te ofusques George, por mi parte, encontré efectivamente la habitación de nuestro criminal estrella. Tras una gran persecución, logró escapar de mí. Pero no todo fue tan malo, pues logré ver unas cuantas características. Te encomiendo que vayas al hotel Jardins cuanto antes, nos vemos allá para encontrar nuevas pistas.

George- Cuente con eso mi detective. Me dirijo al lugar en este momento.

Newman, se quedó unos minutos en el metro reflexionando en que se equivocó. ¿Será falta de precisión de su parte? ¿Habrá llegado demasiado tarde? ¿Acaso él será demasiado astuto? Newman comenzó a dudar de su capacidad. Hasta que usando su pericia, observó una huella del ladrón. Una huella única, recapitulando todo en su mente, comprendió…

Esa suela es única. Quiere decir que solo una persona puede poseerlos, recordó haber visto esa huella en la casa blanca, de entre los guardias del presidente.

Tras hacer algunas llamadas, descubrió que esas suelas fueron fabricadas en Polonia, curiosamente el mismo lugar en el que el presidente se encontraba para dar una conferencia mundial. El detective y su equipo volaron hacia Polonia, con la esperanza de por fin encontrar al presunto ladrón de aquellas inigualables partituras. Al llegar a Polonia, asistieron a la conferencia del presidente, al finalizar esta, Newman investigó a cada uno de los hombres de seguridad del presidente. Lo que era contradictorio era la huella y la pistola. Newman encontró la respuesta. Al seguir trabajando tenazmente en el caso, con su equipo   descubrieron que uno de los hombres que trabaja en el área de sistemas de seguridad del presidente, con cuarenta y cuatro años de edad, coincidía su piel morena y su altura promedio con el hombre que Newman persiguió en Francia. Newman acertando nuevamente, aparecieron más hombres con descripciones similares.

Newman- De acuerdo, tenemos como principales sospechosos a Richard Jones de cuarenta y cuatro años y Jonathan Shaw de cuarenta y dos años. Ambos físicamente similares. ¿Cómo coinciden con nuestro perfil? Pues bien, su edad está dentro del rango que buscamos, debido al dato de la pistola; al igual que su aspecto físico con respecto al hombre de Francia; ambos se encuentran de vacaciones, perfecto para poder robar las partituras y finalmente, ambos utilizan suelas especiales.

Jordana- Al fin vamos avanzando detective, pero… ¿Qué haremos ahora? Como descubriremos cual es el verdadero asesino si es tan escurridizo. Para él esto es un gran juego de monopolio y nosotros las piezas del tablero.

Newman- Te diré como lo haremos, de la misma manera en la que todos asumimos la responsabilidad de este caso, de la misma forma en la que nos hemos dedicado con gran entrega y de la misma manera en la que con lealtad nos hemos apoyado. Hemos llegado hasta este punto, no nos detendremos aquí…  Reflexiona en las partituras, en el momento en el que fueron interpretadas en aquel singular piano, nos trajo una inmensa tranquilidad a todos nosotros, a nuestras familias, al mundo, la misma que le devolveremos al encontrarlas. Jordana, habla con Andrew para que localice cuanto antes a esos dos, no se preocupen, este delincuente es tan confiado, que nos dejara una nueva pista, que coincidirá con el paradero de uno de los dos sospechosos.

De esta forma, en el edificio donde se realizó la conferencia, una mujer hermosa e inteligente (parte del equipo de seguridad en Polonia) ayudó a Newman con la búsqueda de pistas, efectivamente, encontraron un rompecabezas, al formarlo Newman logró identificar a Río de Janeiro; pero al reverso decía: “este es tu fin”.

Antes de que avisara sobre lo que había descubierto, la joven que le ayudó, se reveló por completo, era una doble agente que ayudaba al ladrón, luego de muchos disparos inútiles, Newman la alcanzó a detener, siendo él el triunfador de la pelea.

Al confesar la mujer, Newman descubrió que Richard era el culpable. El equipo viajó a Brasil, le tendieron una trampa a Jones, este al pensar que tardarían más tiempo en llegar, iba a poner la siguiente pista en el Cristo Concorvado, pero cuando Jones llegó, Newman ya lo estaba esperando, pero… ¡Sorpresa! Tenía un auto blindado, en el cual secuestro a Newman sin dudarlo. Dándole una vuelta más al juego. Newman quedó sorprendido, pues Jones tenía una guarida muy bien preparada.

Newman- ¿Qué esperas para matarme? Yo te he hecho la vida más difícil y ahora gracias a mí ya saben tu identidad. Algún día encontraran las partituras y te harán pagar, ¿qué esperas?

Jones- Tú no has entendido, aún me falta solo una casilla para ganar este juego, tú morirás, claro; pero lo harás junto con las partituras, sin ti, tu inepto equipo no hará nada.

Newman- Te equivocas, nosotros tenemos algo llamado: amistad, lealtad, respeto y responsabilidad, algo que jamás entenderás. Si me matas no contribuirás a nada, eres un ser humano confundido. Yo al morir, sé que me extrañarán, pues mi equipo es mi familia, ellos me aprecian (Newman al notar el desorden mental que Jones tenía, trató de ayudarle). ¿Pero a ti? Si te capturan no te extrañarán, eres despiadado y sin corazón, sin embargo, puedes cambiar. No es tarde, aún puedes hacer la diferencia en este juego, será la jugada más inesperada del tablero.

Mientras Jones lo escuchaba, comenzó a llegar el equipo de Newman junto con la policía. Jones impactado por lo que le dijo Newman, reflexionó sobre sus actos, y asumiendo la responsabilidad él se entregó y liberó al detective. Con Jones en la cárcel y las partituras a salvo en la Casa Blanca, todo volvió a la normalidad. El mundo esperaba oír una vez más aquellos melodiosos sonidos del piano, ya que el sobrino del presidente dos meses después de lo sucedido, las interpretaría para indicar el regreso de la armonía a las personas, esto se transmitiría en todos los medios. Todo el equipo reunido para verlo en puestos de honor en Washington se encontraba, excepto Newman. El detective se encontraba en la cárcel de máxima seguridad de Colorado, visitando a un amigo. Pues Newman ha visitado frecuentemente a Jones, este completamente reformado le recibía la visita con todo gusto.

Jones- ¿Por qué estás aquí y no en la Casa Blanca? Si ya mucho has hecho por mí, me hiciste darme cuenta de mi error y no me has olvidado, ¡aun así me vienes a ver hoy¡ Te perderás de lo más importante en tu carrera.

Newman- No es así, tú eres lo más importante en mi carrera, ya que he cambiado a un ser humano, ahora tú eres justo, bueno y responsable, es lo importante. Y no te preocupes, traigo un radio para oír aquel espléndido piano, que te hará ver a ti, a mí y a todo el mundo, la importancia de todos los valores y los buenos deseos que la música puede transmitir. Las partituras me han transformado en mi más profundo ser, dime mi querido Jones, ¿y a ti?

Fin…

———————————————————————————————————————————————————————–

Colegio García Flamenco

Estudiante: Alexia Rosibel Ochoa  González

Grado: Noveno “A”

Producción Literaria en la rama de “Cuento”

Tu rival a enfrentar

Mi nombre es Leia, vivo en Nueva York, mis padres y yo recién nos mudamos por mis estudios. Soy música y compositora, tengo una enorme pasión por la música y el arte, pero en especial, por el piano.

Fue muy difícil para nosotros el cambio de ciudad, y la adaptación, nuevos amigos, nuevo trabajo, nueva casa, vecindario, todo.

Solíamos vivir en Houston, todo quedó allá, mis amigos, mi escuela, la academia de música, todo, pero ahora veo que todo el esfuerzo valió la pena.

Les contaré sobre cómo eran nuestras vidas antes de mudarnos. Desde muy pequeña viví en una casa grande, junto con mis padres, mi abuelo, mis hermanos, Steve e Ian, y nuestro perro, Ben. Steve e Ian son gemelos, y son 7 años mayor.

Empecé a tomar clases de música a los 7, y cuando cumplí 8 empecé a tomar clases de piano en una academia de música, ahí conocí a Adam, él es 3 años mayor que yo. Él ha tocado violín desde que tenía 7 años. La primera vez que lo vi fue en el teatro de la academia, él estaba en el centro del escenario practicando una de mis piezas favoritas. Me escondí atrás de unos asientos pero él se dio cuenta de mi presencia, y se acercó adónde yo estaba, no me había dado cuenta de que se estaba acercando, y ambos nos llevamos un buen susto. Empezamos a conversar.

Mis gustos siempre han sido muy diferentes a los de los demás, me gusta mucho la música clásica, la matemática, y leer, en cambio muchos de mis amigos piensan diferente, y ven eso como algo aburrido. Por esta razón es que siempre me he sentido diferente e incomprendida; Pero, con él era diferente, por primera vez me sentía cómoda hablando sobre lo que a mí me gustaba. Nuestros gustos  e intereses eran muy parecidos, aunque a la vez, somos personas muy distintas. Él es muy seguro de sí mismo, yo, no… Siempre he sido muy tímida, reservada, y es difícil para mí hacer amigos. Desde ese día nació nuestra amistad, que cada día iba creciendo aún más, y hasta ahora continúa haciéndolo.

Cada día nos encontrábamos después de las prácticas, conversábamos, nos reíamos mucho, nos tomábamos fotografías, y lo que más amábamos hacer, compartir nuestra.

Cada momento que compartíamos juntos era muy especial.

Josué era mi profesor de piano, un día al finalizar la clase me entregó una nota, en ella detallaba sobre una reunión importante con la persona que me apoyaba con respecto a la música y todo eso. Iría con mi abuelo, ya que en mi familia era el único que aún tenía interés y esperanza en mi desarrollo como músico profesional. Mis padres pensaban que era una pérdida de tiempo, opinaban que podía aprovechar el tiempo de una mejor forma.

Llegamos a la oficina de Josué, conversamos un rato sobre mi progreso y mis habilidades con el piano. Nos comentó sobre un concierto que se realizaría a final de año, me pidió que tomara un lugar en el concierto, para que empezará a tener experiencia frente a un público grande. Para ese entonces yo tenía 14 años, estaba muy asustada, sería la menor de todos, y le pedí un tiempo para poder pensarlo bien. Camino a casa mi abuelo y yo íbamos conversando sobre eso, le dije que estaba muy asustada, qué pasaría si me equivocaba, los demás eran mucho mejores, tenían más años de experiencia que yo. Pero él me dijo algo muy importante, me dijo que no debía concentrarme en ser mejor que los demás, sino que debía estar enfocada en ser la mejor versión de mi misma, dijo “Tu rival a vencer, eres tú misma”, lo que él me dijo me hizo pensar mucho, si no aceptaba, y no decidía tomar riesgos no lograría mis objetivos y metas.

Cuando llegué a casa le escribí un mensaje de texto a Josué, diciéndole que aceptaba y que estaría en el concierto. Respondió unos minutos después, me dijo que estaba perfecto, y que como un punto extra le gustaría un dueto, con mi “amigo” Adam, creo que entienden por qué “amigos”, desde hace un tiempo las personas nos preguntan si salimos, pero no es así.

El día siguiente nos encontramos con Adam, le comenté lo que me dijo Josué, el me comentó que también estaría en el concierto, y le encantó la idea de que hiciéramos un dueto.  Empezamos a prepararnos esa misma noche, fuimos a mi casa, y empezamos a escuchar nuestras piezas favoritas, teníamos muchas opciones, y de esas debíamos elegir tres. Se nos hizo tarde, y pedimos una piza, charlamos un rato, y después él se fue a su casa.

La tarde del día siguiente finalmente pudimos decidir que piezas tocaríamos, serían: Las cuatro estaciones, de Vivaldi; Claro de luna, de Ludwig van Beethoven; y un fragmento de la Sinfonía 5, de Dmitri Shostakóvich. Nos llevó aproximadamente tres o cuatro semanas perfeccionar las piezas, pero finalmente, después de tanto esfuerzo lo conseguimos.

Se llegó el día del concierto, fui con mi abuelo adonde el estilista al que va mi mamá, para mi peinado y maquillaje. Y después me puse mi vestido, que también había sido un obsequio de mi abuelo.

Cuando llegamos al teatro, Adam me vio, y se acercó a mí. “Estas muy hermosa”, dijo él, “Gracias, tu… te ves muy bien en traje formal” le dije yo, él me sonrió, y creo que en ese momento me sonrojé mucho.

Nosotros abriríamos el concierto, y cuando estaba por empezar me empecé a poner muy nerviosa, habían muchas personas, y bueno, tenía mucho miedo, quería huir. Adam notó el problema, “Tranquila, lo haremos bien, no mires a las personas. Piensa que estamos solos, como cuando tocamos después de las prácticas” dijo él, le sonreí, y entramos juntos al escenario, empezamos a tocar. Habían tantas personas, pero todos los nervios desaparecieron en unos instantes. Cuando terminamos nuestro dúo Adam me abrazó e hicimos juntos la reverencia de agradecimiento. El público aplaudía, y estaban de pie, fue increíble.

Al final del concierto mi abuelo me estaba esperando cerca de los camerinos, me felicitó y me dijo “Josué y yo queremos presentarte a unas personas”. Josué se acercó con dos señores y una señora. Josué me dijo “Ella es Esmeralda, y ellos son Iván y Christian, son representantes de Juilliard. Nos visitan cada año para dar becas a nuestros estudiantes más destacados. Este año han visto un gran potencial en ti”, yo estaba muy asombrada, los saludé, y hablamos un rato, pidieron una entrevista formal para arreglar asuntos de mis estudios, mi formación académica y mi desarrollo musical.

Cuando terminamos de hablar corrí adonde estaba Adam, le comenté lo que habíamos, él se veía muy feliz, y me dijo que sin importar lo que sucediera él siempre me apoyaría. Él tenía mucha confianza en que yo lo lograría, pero yo no estaba tan segura.

El día de la entrevista fui con mi abuelo.  Yo era un poco joven para formar parte de su programa de música, debía tener 16, entonces como una preparación extra formaría parte de un proyecto que se realizaría en la casa  piano, una estructura que se caracteriza por tener forma de un piano de cola junto a un violín, ambos hechos de cristal, queda en la ciudad de Huainan, provincia Hui en China. Ahí se impartirían clases a niños y jóvenes. Esto se realizaría en un periodo de un año, pero en ese año tendría un tutor, con el que tendría que completar dos años de estudio, que corresponderían a noveno y primer año de bachillerato. Durante este tiempo, podría ir acompañada de un responsable, claro que mi abuelo tomaría ese lugar.

Me dieron una semana para pensarlo, era la oportunidad perfecta que había estado esperando mucho tiempo. Mis padres estaban de acuerdo, mis hermanos se irían de la ciudad en unas semanas, por lo que no les importaría mucho, mi abuelo estaba dispuesto a acompañarme en el proceso, y tenía el apoyo de mi mejor amigo Adam. Pero a pesar de todo, m resultó muy difícil tomar la decisión, sería una decisión que cambiaría mi futuro, pero yo no quería dejar a mi familia, ni alejarme de Adam, él siempre fue un amigo muy especial, una persona que formaba una parte importante en mi vida, siempre ha estado para mí, los mejores momento los vivo a su lado, y él forma parte de los recuerdos más hermoso. Hablé con él esa tarde,  me dijo que también le asustaba la idea de separarnos, pero que él quería lo mejor para mí, sabía que mi sueño era ser músico profesional, y él estaba dispuesto a apoyarme.

La semana siguiente recibí una llamada de Iván, quería saber la decisión que habíamos  tomado, le dije que lo haríamos. El viaje a China se había programado para la última semana de enero. Mi cumpleaños es el 17 de enero, cumpliría quince, por motivos del viaje y todo no pudimos hacer la fiesta que yo esperaba, pero mis padres y Adam organizaron una fiesta y una despedida increíbles.

Una semana antes de mi despedida la salud de mi abuelo empezó a deteriorarse, pasaba en su habitación, había perdido el apetito, y tenía alta temperatura. Una noche todo empeoró, tuvimos que llevarlo al hospital, le hicieron análisis para verificar su estado, y lo hospitalizaron. Yo estaba muy preocupada, nuestro viaje era en dos semanas, y él no podría ir en esas condiciones. Intenté convencer a mi madre para que fuera conmigo mientras su salud mejorara, ella no aceptó, no podía dejar su trabajo. La salud de mi abuelo iba de mal en peor, y unos días después falleció, fue el peor día de todos, había perdido mi mundo en él. Él siempre me había apoyado, en todo aspecto, me escuchaba, fue una persona increíble, un ejemplo a seguir.  Esa tarde pasé con Adam, él entendía mi dolor, estaba muy devastada, y desanimada. Estábamos juntos sentados en una banca frente al parque, yo estaba entre sus brazos, yo estaba inconsolable, ninguno decía una palabra. Finalmente le dije “No puedo irme”, él sólo me vio y me abrazó y siguió en silencio. Cayó la noche y él fue a dejarme a mi casa.

El día siguiente Josué llegó a mi casa, yo no estaba de humor para hablar. Él me dijo que lamentaba lo sucedido. Habló con mis padres para ver quien iría conmigo, ya que no podía ir sola por mi edad. Ninguno aceptó ir. Josué me dijo que no me preocupara, que él se encargaría de que me autorizaran viajar sola.

Faltaban unos cuantos días para mi despedida, y yo ya no quería ir, la persona que más me apoyaba ya no estaba, esa persona que confiaba en mí, que estuvo conmigo desde que empecé el viaje al asombroso mundo del arte. Desde que él faltó Adam siempre estuvo conmigo, me ha apoyado mucho, no me dejó, me demostró lo que era un verdadero amigo, que siempre está a tu lado, no sólo en los buenos momentos, también en los malos.

El día de mi despedida llegaron mis amigos, mi familia, algunos de mis profesores. Mis hermanos se tomaron el tiempo de hacer un vídeo para mí, me llevaron regalos, había comida, todo fue muy lindo, le agradecí a todos por acompañarme. Cuando todos se habían ido, Adam seguía ahí, me dijo que quería conversar conmigo, salimos al patio, la noche era hermosa, se veía la luna llena, rodeada de muchas estrellas. Me dijo, “Tengo algo para ti”, lo miré a los ojos, sacó una caja de regalo pequeña, y la abrió. Era un brazalete muy hermoso, el dije  tenía forma de un violín. Él dijo,  “Para que siempre recuerdes nuestra hermosa amistad… Tengo uno igual”, sacó sus llaves, tenía un llavero con un dije en forma de piano, “Están hermosos”, le dije.

Le comenté que tenía miedo de ir sola, él me dijo que no tenía que asustarme, que tenía toda la capacidad para lograrlo, nos despedimos y él se fue a su casa.

El día que salía mi vuelo mis padres me llevaron al aeropuerto, Adam también fue. Cuando ya estaba todo listo, nos quedaban una hora, mis padres nos dejaron solos, nos sentamos en una banca desde la que podíamos ver a los aviones despegar o aterrizar. Aprovechamos el tiempo para recordar los hermosos momentos que habíamos vivido juntos, desde esa vez en el teatro de la academia, hasta la noche de mi despedida. Hicieron el primer llamado a mi vuelo, vi como corría una lágrima por el rostro de Adam, me levanté y lo abracé, me dijo que tenía que ser fuerte, que entendía  mi dolor, y que estuviera desanimada, pero que siempre tuviera en mente que a mi abuelo le hubiese encantado que yo realizara nuestro sueño. Hicieron el segundo llamado. Le agradecí por todo, en especial por mostrarme lo que era un verdadero amigo. Nos abrazamos, y fui al avión, durante el vuelo, yo iba en la ventanilla viendo el cielo, las nubes, y muchos recuerdos venían a mi mente. Me dolió mucho irme, y dejar a Adam, pero a pesar de la distancia, y los obstáculos que enfrentaríamos, nuestra amistad seguiría en pie.

Cuando llegué al aeropuerto de China estaba Mabel esperándome para llevarme al lugar en el que me hospedaría, ella era la encargada del proyecto. Cuando llegamos desempaque, mi  habitación era muy amplia, y no tendría que compartirla. La famosa estructura de Piano-Violín era aún más hermosa de lo que yo me imaginaba, era increíble. El día siguiente se inauguró el proyecto, las primeras semanas las pasé muy bien, aunque no había podido comunicarme personalmente con mi familia ni con Adam. Cuando estábamos por concluir el segundo mes del proyecto las cosas empezaron a complicarse, tenía muchas cosas que hacer, y la verdad sentía que todo estaba en mi contra.

Una tarde Mabel tocó la puerta de mi habitación, y me dijo “¡Tendrás visitas!”, cuando terminó de decir la frase Josué entro por la puerta de la habitación, estaba muy asombrada, él me dijo “Estoy muy orgullosa de ti. Recuerdo cuando hace 7 años una pequeña niña llegó a mi clase, y mírate ahora…Pero aquí no termina tu sorpresa”, “¿Qué podría ser mejor?”,  le pregunté, me respondió “Que te lo diga tu amigo”, y Adam entró, no podía creerlo, mi primera reacción fue correr y abrazarlo, Josué salió de la habitación. “Me quedaré aquí, hasta que termine el proyecto, ¿y sabes qué?, después me voy a Juilliard, contigo”, yo estaba tan feliz, conversamos un rato, me contó cómo estaba todo en casa, me comentó que tenían planeada esta sorpresa para mí, y fue increíble. Desde que él llegó todo empezó a mejorar, yo sabía que contaba con él.

Los meses pasaron tan rápido, y sin darnos cuenta el proyecto concluyó. Nos dieron diplomas para reconocer nuestra participación. Josué llegó y nos dijo que todo estaba listo para que fuéramos al conservatorio en Nueva York, mis padres se habían mudado y tenían trabajos allá, y Adam y yo viviríamos con ellos.

El día que volaríamos a Nueva York me sentía muy entusiasmada, al igual que Adam. Cuando llegamos mis padres me dijeron que podía contar con su ayuda y su apoyo, y que se habían dado cuenta de mi enorme capacidad y talento.

Ahora, soy una joven de veinte años, y puedo decir “Estoy cumpliendo mi sueño”. ¿Hubieron obstáculos?, Sí, ¿Fue difícil? Lo fue, y mucho. Y reconozco que no lo habría logrado sin el apoyo de esas personas tan importantes que han estado conmigo a pesar de todo, que cuando caía estaban a mi lado y me ayudaban a levantarme, que siempre tenían un buen consejo para mí. Adam y yo, ya llevamos 12 años desde que nos encontramos en aquel teatro, y veo como nuestra amistad continúa haciéndose más fuerte cada día. Siempre hay temores e inseguridades, pero hay algo que siempre tengo en mente, “Tu rival a vencer eres tú mismo”, estoy de acuerdo.

———————————————————————————————————————————————————————-

POEMAS

Dilcia Fabiola Morales 9° Grado “C”

Lección de amor

Amanecí pensando que haría sin ti

Me di la vuelta y sin ti quería seguir

Pero como hacerlo si tú sigues aquí

Mientras trato de seguir, tú te ríes de mí

Cierro los ojos y recuerdo lo que pasó

Pensando cómo fue que todo fracasó

Nada era igual, ¿qué fue lo que nos pasó?

Y de un día a otro todo acabó.

Me preguntaron qué era lo que sentía por ti

Respondí  “odio” porque era así…

Y sí, un día te quise pero ya no es así…

Y decir que te quiero es mentirme a mí.

Y es que el amor es así

Un sube y baja de emociones

Ten cuidado, que un día te tocará a ti.

Ojalá recuerdes que yo te lo advertí.

Pero te quise como a nadie

Te quise con locura

Te quise por más lejos que estuvieras

Te quise aunque te burlaras de mí

Es una locura, me dirán

Extrañarte aunque no lo valgas más

Que puedo hacer, si tú no volverás

Solo olvidarte a como dé lugar.

———————————————————————————————————————————————————————–

A La Música…

De manera que se expresa,

En la forma que yo bailo,

Esa linda poesía que la música me da.

Un piano, un arpa y un violín,

Me hacen al alma sonreír,

Puesto que nunca los pude tocar,

Pero si los pude admirar.

Esa linda melodía que a lo lejos has de oír,

Un alma, una voy y un corazón,

Que a los cuatro va a unir.

¡Qué lindo siento yo!

Al oír esa canción,

Y al bailarla veo yo,

Ese reflejo de pasión.

¡Qué bonita es la vida!

Con la música a la par,

Yo la encuentro en todas partes,

Y con un bello sonar.

Literatura

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: